Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Tener el juego trancado.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
Abrojos, abren ojos.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
El que llega tarde, no bebe caldo
El que hambre tiene, con pan sueña.
Andarse por las ramas.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Quien mucho desea, mucho teme.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Tres al saco y el saco en tierra.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Ojo por ojo, diente por diente.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
La boda de los pobres, toda es voces.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Buen corazón quebranta mala ventura.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
A cada cañada le llega su añada.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Bolsa llena, quita las penas.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
Guardado el dinero, no pone huevos.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Joven madrugador, viejo trasnochador.