Año bisiesto, echan en ganados el resto.
El que coge la vela es porque es cofrade.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Hambre matada, comida acabada.
De buen caldo, buenas sopas.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Si el cuquillo no ha venido el 25 de abril, o se ha muerto, o lo han matado, o es que no quiere venir.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Por los cuernos se agarra el toro.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
Hacer algo de cayetano.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Al endeble todos se le atreven.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
Si quieres, niña, que a tu boda no vaya, invítame la víspera por la mañana.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Pan tierno, casa con empeño.
Los de Morón como son, son.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Freídle un huevo, que dos merece.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.