Fuerza sin maña no vale una castaña.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Cada cual es hijo de sus obras.
El que con cojos anda se llama bastón.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Dura el nombre más que el hombre.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
El hombre apercibido medio combatido.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
El hombre es para el hombre un espejo.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Los difuntos, todos juntos.
Cada uno es artífice de su ventura.
Cinco puercos son manada.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
La necesidad hace parir hijos machos.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Salvarse por los pelos.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
A mamar, todos nacen sabiendo.