Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
El hombre pone y la mujer dispone.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
A las obras me remito.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Hermanos hay tanto por hacer!
A pan duro, diente agudo.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Saber cuantas púas tiene el peine.
Hablen cartas y callen barbas.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Hay que hacer de tripas corazones.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Ojo por ojo y diente por diente.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Hacer oídos de mercader.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
Los frailes en jubón, hombres son.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Alhaja que tiene boca, ninguno la toca.