Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Nada es barato sin una razón.
Las novedades son la sal de la vida.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Confesión hecha, penitencia espera.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Freno y espuela es buena escuela.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Las armas sofisticadas, muy listas y camufladas.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Noviembre caliente, mayo helado.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
variante: Café hervido, café jodido.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
El pez grande se come al chico.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
Donde haya legisladores, no faltarán los infractores.
No hay burro calvo, ni calabaza con pelo.
Si un rico se cae, es un accidente; pero cuando se cae un pobre, se dice que está borracho.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Ante la duda, abstente.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
El que algo quiere, algo le cuesta.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
En almoneda, ten la boca queda.