Se oye mal pero descansa el animal.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Como vives, juzgas.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Al desnudo, todo le llega menos ropa.
Casa convidada, pobre y denostada.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Irse por los cerros de Úbeda.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
No te fíes del sol de primavera.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Olla quebrada, olla comprada.
Lo que sea que suene.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Del cuero sale la correa.
Burla pesada, en veras acaba.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Nunca falta un culo para un bacín.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Albacete, caga y vete.
Tienes más cara que un saco perras.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.