Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Hierba mala nunca muere.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
La justicia de Enero es rigurosa, más llegando Febrero, ya es otra cosa.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Negocios largos, nunca bien acabados.
El sexo nos hace perder la cabeza
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Claridad, y no en el caldo.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Mucho preito hace mendigo.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
Nunca falta un culo para un bacín.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Puta y buena mujer, no puede ser.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Padecer cochura por hermosura.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
Más vale bueno que mucho.
Hacer del san benito gala.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
La fortuna es madrina de los necios.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Sacar las castañas del fuego.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.