Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Muerte deseada, vida prolongada.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Con la boca es un mamey.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Ya los perros buscan sombra.
Dale con que va a llover.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Todo hombre tiene su manía.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Roma, paraíso de putas e infierno de mulas.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
El que paga la primera ronda, se ahorra la cuenta de la cena.
Más limpio es que millonario, quien sus medias cambia a diario.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Más corre un galgo que un mastín, pero si el camino es largo, más corre el mastín que el galgo.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Real ahorrado, real ganado.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
La Justicia entra por casa.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Jodido trato es comprar a cinco y vender a cuatro.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Como es la mujer, así es la casa.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Compuesta, no hay mujer fea.
No dejes camino por vereda.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Más vale ensalada que hambre.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
Por la Virgen de Agosto pintan las uvas, y por la de Septiembre maduran.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.