Maestro, El se puede comer la regla.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Hambre larga, no repara en salsas.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
Ojo al parche.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Quando si indugia troppo in una cosa o si perde del tempo inutilmente.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Cuenta errada, sea enmendada.
Esposa mojada, esposa afortunada
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
A medida del santo son las cortinas.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Por segar temprano y segar verde, ningún labrador pierde.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Lo dicho, dicho está.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Hablando se entiende la gente.
Músico pagado, contento pero desafinado.
A la larga, todo se arregla.
Del agua mansa no fíes nada.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.