Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Ira de hermanos, ira de diablos.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
A barba moza, vergüenza poca.
En Junio hoz en puño.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Haber gato encerrado.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
Hay quien las mata callando.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
Jugar la vida al tablero.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
El abad canta donde yanta.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Es un pillo de siete suelas.
Gracias que hacen pero no la ven.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
El sol brilla para todos.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Al desganado, darle ajos.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Quien nada sabe de subida, nada sabe de bajada.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Barba bien bañada, medio rapada.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Darás con la cabeza en un pesebre.