A veces, el flaco derriba al fuerte.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
El que mal se maneja, despacio padece.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Esta más grande la caja que el muerto.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
A brutos da el juego.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
De pico, todos somos ricos.
Remo corto, barca pequeña.
Cerco de luna, agua segura.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
A donde va encuentra un problema
El dedo malo, se corta y se vota.
De dientes pa'fuera.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Comer en bodegón y joder en putería.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
El corazón conoce la amargura del alma.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Nadie se meta donde no le llaman.
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
El sol de enero, poco duradero.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Una sola vez no es costumbre.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Pobre atestado saca mendrugo.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Mande la razón y obedezca la pasión.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Palabra de boca, piedra de honda.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.