Madre piadosa hace hija asquerosa.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
Mal se cuece olla que no se remece.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
El ruin calzado sube a los cascos.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
El que tiene narices, no manda a oler.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Callar como puta tuerta.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Esposa mojada, esposa afortunada
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
Calles y callejas tienen orejas.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Ve delante cuando huyeres.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
El joven armado y el viejo arrugado.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
La ociosidad enseña muchas maldades.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Pan tierno, casa con empeño.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Paja al pajar y barberos a rapar.
El que no cojea, renquea.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
En verano hasta el más seco suda.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
El vago trabaja más por evitar el trabajo.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Con putas y frailes ni camines ni andes.