Padecer cochura por hermosura.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.
La muerte hace reflexionar.
Quien calla otorga
Eres más puta que las gallinas.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Cuando suena el tiro, ya la bala ha salido.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Bebo poco, más quierolo bueno.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Pon y te llamaran gallina.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Una obra mala, con una buena se paga.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Poca hiel hace amarga mucha miel.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
La respuesta más rápida es la acción.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
Mal se cuece olla que no se remece.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
En pedregal no siembres cereal.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Iglesia, o mar, o casa real.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
Fango que se mueve, a demonios hiede.