Más mueren de ahítos que de aflitos.
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
Quien mucho desea, mucho teme.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Hombre casado, burro domado.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Otros tiempos, otros modos.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Los experimentos, en casa y con gaseosa.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Limosnero y con garrote.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Saber cuántas son cinco.
Hijo solo, hijo bobo.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Son más los días que las alegrías.
Cada hombre deja sus huellas.
Costar más el caldo que las albóndigas.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Más fea que una patada en la canilla.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Es de sabios, cambiar de opinión.
El hambre es una fea bestia
Puta y fea, poco putea.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
A la fuerza ahorcan.
Donde comen dos comen tres.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
A su tiempo se cogen las uvas.
Julio, lo verde y lo maduro.