Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
La Cruz, la viña reluz.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Hablar en plata blanca.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
El amor es tan fuerte como la muerte.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
A Dios, lo mejor.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Tarde piaste pajarito.
Por donde pasa moja.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Tiene la cola entre las patas
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.