Estar armado hasta los dientes
Tretas y tetas pueden más que letras.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Al hombre mayor, dale honor.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Pan casero, de ese quiero.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
El dar y el tener, seso ha de menester.
En toda casa hay muchas mudanzas.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Agrandado como alpargata de pichi.
Culo veo, culo quiero.
India que se aquerencia, criara a tus hijos y su descendencia.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Las palabras se las lleva el viento.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Cada casa es un caso.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Están más concentraos que un jugo de china.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Donde hay yeguas, potros nacen.