Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
La suerte la pintan calva.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Cada uno dice quién es.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
Hace más el que quiere que el que puede.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
A buen hambre, no hay pan duro.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Que con su pan se lo coman.
Ni en pelea de perros te he visto
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Cerrado a cal y canto.
Buen comedor, buen dormidor.
A ese andar, llévalos mi baca.
La ocasión asirla por el guedejón.
No hay luna más clara que la de enero, ni amor más querido que el primero.
Donde se está bien nunca se muere
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Cada maestrito tiene su librito.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
A candil muerto, todo es prieto.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
A creer se va a la iglesia.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Loquillo y los Trogloditas.
No hay malos maestros sino malos alumnos.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Hacer del san benito gala.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
El que pega primero pega dos veces.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
A mala cama, buen sueño.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?