Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
La esperanza es la última en morir.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Al mal tiempo, buena cara.
El tiempo es oro.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Lo quiero, para ayer.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Variante: En Junio, la hoz en puño.
A consejo malo, campana de palo.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Gato meador, llena la casa de hedor.
Las palmas son más altas y los burros comen de ellas.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
Más peligroso que chocolate crudo.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Donde comen cuatro comen cinco.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
El hijo de erizo con púas nace.
Tal para cual, Pedro para Juan.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.