Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
A casa nueva, puerta vieja.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Obra acabada, a dios agrada.
La mujer es gente en la letrina.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Leche y vino, veneno fino.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
El que con locura nace, con ella yace.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Casa ordenada, casa salvada.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Chupar de la teta.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
Amor con casada, solo de pasada.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Más pija que el Don Bosco.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Más ordinario que una monja en guayos.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Hijos casados, duelos doblados.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
A barba muerta, obligación cubierta.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.