Dar de comer al diablo.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
En enero, enciende la abuela el brasero.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
La hacienda, el dueño la atienda.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
De buena casa, buena brasa.
Boda mojada, novia afortunada.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Ni cenamos ni se muere padre.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
La misa, dígala el cura.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
Mal largo, muerte al cabo.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Casa de esquina, para mi vecina.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Más vale tuerta que muerta.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
A mal Cristo, mucha sangre.