Abogado de ricos, mal de pobres.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Por el becerro se amansa la vaca
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
El mirón, ¡chitón!.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Bien urde quien bien trama.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
La que da beso da d'eso.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Cada maestrito tiene su librito.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Más pija que el Don Bosco.
Cuando no hay calor en el nido, lo busca afuera el marido.
El hombre pone y la mujer dispone.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
El diablo es puerco.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Llora tus penas y deja las ajenas.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Iglesia, o mar, o casa real.
Hacerle a uno la pascua.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
De tus herederos, sé tu el primero.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.