Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
No hay boda sin doña Toda.
Al mal dar, tabaquear.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Araña muerta, visita cierta.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
De chica candela, grande hoguera.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Perro ladrador, poco mordedor.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Renegad de viejo que no adivina.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Del viejo el consejo.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Callar como puta tuerta.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Marido, comprad vino; que no lino.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.