El borracho vendería los pantalones por beber.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Un hombre sin relación, es un hombre muerto.
Cada tonto tiene su manía.
El que madruga, es sereno.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Mucho tocado y poco lixo.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Intimidades, solo en las mocedades.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Corre más una loca en chanclas.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
En casa pobre no hay mujer buena.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Buen comienzo, agüero de buen término.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Ante Dios, todos somos iguales.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Nunca pares donde haya perros flacos.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Dame un pijo y te traeré un hijo.