Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
Me cayó como patada en la guata.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
A chica boca, chica sopa.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Estoy hasta las manos.
Pájaro de la ultima cría, ni come ni pía.
Cabeza grande y gran cabeza, son dos cosas muy diferentes.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
Mucho gana quien no Juega.
Haber gato encerrado.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Lo peor de la humanidad son lo hombres y las mujeres que no lo son de verdad.
Tapados como el burro de la noria.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Agua vertida, mujer parida.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Daca el gallo, toma el gallo, quedan las plumas en la mano.
Quien lo comió aquél lo escote.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Sayo que otro suda, poco dura.
Por segar temprano y segar verde, ningún labrador pierde.
Oveja que anda, bocado halla.
Pajaro que comió, voló.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Está comiendo zacate el burro.
Al higo por amigo
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.