¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Doce gallinas y un gallo comen tanto como un caballo.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
La crianza aleja la labranza.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
A ave de paso, cañazo.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Tres al saco y el saco en tierra.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Bocado comido no guarda amigo.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Desde chica, la ortiga pica.
Malo vendrá que bueno me hará.
El malo mundo está y peor se pondrá.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Dulce y vino, borracho fino.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Enero, buen mes para el carbonero.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Padre diestro, el mejor maestro.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Madre muerta, casa deshecha.
El que demonios da, diablos recibe.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.