Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Lo optimo es enemigo de lo mejor.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Si un árbol cae, plantas otro.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Cada cabeza es un mundo.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Todos los extremos son malos.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Corta despacio, que hay poco paño.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Putas y frailes andan a pares.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
A mala leña un buen brazado.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
El que come con navaja, come más que trabaja.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Un "quizá" ni ata ni desata.
Al más charrán paga le dan.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Dar palos de ciego.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
A ave de paso, cañazo.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.