El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Amor con celos, causa desvelos.
Las prendas de ropa son alas.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Es más terco que una mula.
Hacer de tripas corazón.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
El que mucho abarca, poco acaba.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Quien no tiene enemigos, de nadie es conocido.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Quien bebe en ayunas, mejor bebería con aceitunas.
Renegad de viejo que no adivina.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Poco mal y bien quejado.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
A la pereza persigue la pobreza.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Guardas bien y no sabes para quien.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
A ojo de buen cubero.
Innovar, casi siempre es empeorar.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Le debe a cada santo una vela.
Después de la resaca viene la pleamar.
De sabios es variar de opinión.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
La alegría da miedo
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
El dar limosna nunca mengua la bolsa.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
El que no tranza no avanza.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Mudarse por mejorarse.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.