Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Nunca falta un culo para un bacín.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Dios tarda, pero no olvida.
Al endeble todos se le atreven.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Dios castiga sin dar voces.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Estar como las putas en cuaresma.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Labrador lunero, no llena el granero.
Año hortelano, más paja que grano.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
La vida es un montón de pequeñas cosas
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Buen comienzo, agüero de buen término.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Alegría amagada, candela apagada.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Naranja agria en ayunas, salud segura.
El que la deba, que la pague.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
El tiempo todo lo cura
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Quien mucho desea, mucho teme.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Quien sube como palma baja como coco.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.