Dar el consejo y el vencejo.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
El brasero, llega mejor a los primeros.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
El tiempo no perdona a nadie.
Según es el dinero, es el meneo.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
El tiempo es el mejor consejero
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
El que da primero da dos veces.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Al pobre el sol se lo come.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
Los últimos serán los primeros.
A mala suerte, envidia fuerte.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Septiembre benigno, octubre florido.
El mal trago pasarlo pronto.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Del lobo un pelo.
Por San Blas, una hora más.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Nadie da sino lo que tiene.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Quien tenga tiempo que no espere
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Alábate pato que mañana te mato.
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.