Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
La curiosidad anda en busca de novedad.
La luz de alante es la que alumbra.
Agosto lleva la culpa y Septiembre la pulpa.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Orden y contraorden, desorden.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Año tardío, año medio vacío.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
La unión hace fuerza.
Año bisiesto, año siniestro.
La monotonía genera aburrimiento
En Octubre, la oveja cubre.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Julio, siega y pon tres cubos.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Más ordinario que una monja en guayos.
El que nace postrero, llora primero.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Tras cada pregón, azote.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
El mono vestido de seda mono se queda
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Cada mozo lancee su toro.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.