Cada día gallina, amarga la cocina.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
La Luna no es de queso ni se come con melao.
Abril, siempre fue vil.
A poco pan, tomar primero.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Junio brillante, año abundante.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Invierno claro ni en verano nublado.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Quien no madruga, no caza boruga.
El hombre pone y la mujer dispone.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Porotos a medio día y a la noche porotos, mala comida y mala cena.
Al mal tiempo, buena cara.
¿Cuándo no es Pascua en Diciembre?.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Cada cual a lo suyo.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Principio quieren las cosas.
Bien ora quien bien obra.
A fin de año, remienda tu paño.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Camino malo, pásalo pronto.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.