Quien siembra si llueve, el día pierde.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
La ocasión llega, llama y no espera.
Mala noche y parir hija.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Favorecer, es por norma perder.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Agosto y Septiembre no duran siempre.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
Abrojos, abren ojos.
El triunfo de los crueles es breve
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
El sol brilla para todos.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Dar en el clavo.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Sin segundo, no hay primero.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Favor con favor se paga
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Peor es mascar lauchas
Quien primero viene, primero tiene.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
El perezoso siempre es menesteroso.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Una vez al año, y ésa con daño.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.