Lo que siembras cosechas.
Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Calumnia, que algo queda.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
En casa llena presto se guisa la cena.
Abogacía que no zorrocía.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
El fraile, la horca en el aire.
La flor no se conserva roja cien días.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Con la boca es un mamey.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Quien es feliz habla poco
La Cruz, la viña reluz.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
El que con cojos anda se llama bastón.
Donde lloran esta el muerto.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
El inferior pecha lo que el superior pega.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Rascar y comer comienzo ha menester.
Al hombre de rejo, vino recio.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
Idos y muertos es lo mesmo.
Burro cargado, busca camino.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Matar dos pájaros con una piedra.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.