Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Cada pájaro lance su canto.
Lo que se da no se quita.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas.
Vamos a ver de qué tumba salen más muertos.
Las penas con pan son buenas.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Dos es compañía, tres multitud.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Hacer la del humo.
Haber muchos cocos por pelar.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Acá como allá, y allá como acá.
Hay que convivir; pero no conbeber.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Mal haya carbón de haya.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Quien duerme no coge liebre.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
La obligación es primero que la devoción.
Bien ama quien nunca olvida.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
El buen vecino, arregla el camino.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido