Se necesitan dos para empezar una pelea.
Bien haya quien a los suyos se parece.
La burla, para quien le gusta.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Querer es poder.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
El que no mira adelante, atrás se queda.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Cuanto más primo, más me arrimo.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Boda de hongos, llámala bodorrio.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Buena burra hemos comprado.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Si hay armonía en la casa, habrá orden en la nación.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Qué bien canta María después de la comida.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
De lo bendito, poquito.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
La última cuenta la paga el diablo.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Escoba nueva, barre bien.
El que a burros favorece, coces merece.
El trabajo ennoblece.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.