Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
No hay tan buen compañero como el dinero.
La buena uva hace buena pasa.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Sayo que otro suda, poco dura.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Sacar las castañas del fuego.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
De lo perdido, lo que aparezca.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Quien desprecia, comprar quiere.
Viejos los cerros y reverdecen
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Barro y cal, encubre mucho mal.
O la bebes o la derramas.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Puso pies en polvorosa.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
La manzana podrida pierde a su compañía.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Ni cenamos ni se muere padre.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
A buen bosque vas por leña.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Dios da, nunca vende.