La menta, el amor aumenta.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Alegrías secretas, candela muerta.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Quien duerme no coge liebre.
pajero como tenedor de oveja.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Hay miles de miserias en un solo amor
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Boca con boca se desboca.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Ladran, pues cabalgo.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Comer sin vino es miseria o desatino.
La fantasía es el reposo del alma
Pasión tapa los ojos a la razón.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
La abundancia mata la gana.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Fruto vedado el más deseado.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Casa chica infierno grande.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Quien mucho desea, mucho teme.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
El que bien ama, tarde olvida.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Carne a carne, amor se hace.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Con el amor está el temor
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Querer matar dos moscas de un golpe