Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Gran mal padece quien amores atiende.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
El mucho joder empreña.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
La morena, de azul llena.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Un juego de cartas se juega con dinero
Beso, queso y vino espeso.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Del odio al amor hay solo un paso.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
El primer deber del amor es escuchar.
De la vista nace el amor.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Casarse bajo el palo de la escoba