Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
El que demonios da, diablos recibe.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Dame pan y llámame perro.
Quien primero viene, primero tiene.
A la que bien baila, con poco son le basta.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
De airado a loco va muy poco.
No hay generación donde no haya o puta o ladrón.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Nadie está contento con su suerte.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
El que a burros favorece, coces merece.
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
Es bien hermosa la que es virtuosa.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
Gallo viejo con el ala mata.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Aire colado, a muchos ha matado.