El que ama, teme.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Taberna sin gente, poco vende.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Dinero de canto, se va rodando.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
A barba, ni tapia, ni zarza.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Quien hizo una...hace dos
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
Cada cual es dueño de su miedo.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
El mejor escribano echa un borrón.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Sé arrojado, pero no demasiado.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
A todo marrano le llega su diciembre.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
A llorar al cuartito.
No vengo a descubrir el hilo negro.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Cada palo que aguante su vela.
La fortuna a los audaces ayuda.
Quien amaga y no da, miedo ha.
El que nace postrero, llora primero.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.