Malo es quien es bueno por interés.
Cuentas viejas líos y quejas.
Ni tan calvo ni con siete pelucas.
Untar la carreta para que no chirrié.
Donde lloran esta el muerto.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Febrero loco y Marzo otro poco.
Para pan y pescado, chocho parado.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Víbora que chilla no pica.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Arrieros somos y en el camino andamos.
El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
La necesidad hace a la vieja trotar.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
El Santo más milagrero es, San dinero.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
A roma va, dinero llevará.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Enero mes torrendero.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Parto malo, e hija en cabo.
El otoño de lo bello, es bello.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Soltero maduro, maricón seguro.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.