Colgar los guayos.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
El que mucho habla, mucho yerra.
Las indirectas del padre Cobos.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Hacer el primo.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Ese huevito quiere sal
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Son cucarachas del mismo concolo.
La puerca tira del tapón
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Al buen sordo, pedo gordo.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Hacer la del humo.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Gato llorón no pesca ratón.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Más vale oler a asno que a muerto.
A burra vieja, albarda nueva.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Lo que sea que suene.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
No saber una jota.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
El pez grande se come al chico.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Quien se quemare, que sople.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.