Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Toda flor quiere ser fruto.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Amor, viento y ventura, poco dura.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Cada dueño tiene su sueño.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
No hay alegría sin aflicción.
Moza gallega, nalgas y tetas.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Quien más tiene, más quiere.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Palo dado ni Dios lo quita.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Para bien hablar, antes bien pensar.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
El que anda en silencio, cazar espera.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
Pueblo chico infierno grande.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.