Humildad y fiereza, todo en una pieza.
La alegría es el mayor bien de la vida.
Aire de Levante, agua delante.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Justo peca en arca abierta.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
El sol sale para justos y pecadores.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
De refrán y afán pocos se librarán.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Hacerte amigo del juez
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Quien calla otorga
Ruego y derecho hacen el hecho.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Es ley la que quiere el rey.
A confesión de parte relevo de prueba.
Principio quieren las cosas.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
El que calla, otorga.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Tranquilidad viene de tranca.
Arca abierta al ladrón espera.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Llave puesta, puerta abierta.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Amor y señorío, no quieren compañía.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Breve habla el que es prudente.