Un libro es como un jardín en el bolsillo.
Quien no valora la vida, no se la merece.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Madruga y verás; busca y hallarás.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
A la pereza persigue la pobreza.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Por pedir, nada se pierde.
La vida es un soplo.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Hacer ruido, para sacar partido.
El dar y el tener, seso ha de menester.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Agrada, quien manda.
Esperanza que consuela, que no muera.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
El mejor sol es el que calienta hoy
El que tiene capa, escapa.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Del odio al amor hay solo un paso.
En carrera larga hay desquite.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.