La suavidad domina más que la ira.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
A jugar y perder, pagar y callar.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
La vida es un misterio, desvelalo.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Si no sobra es que falta.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Dios no se queda con nada de nadie.
La alegría todo mal espanta
Más vale estar solo que mal acompañado.
Estar armado hasta los dientes
Decir, me pesó; callar, no.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Despedida de borrachos.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Hay que dar para recibir.
Ir por lana y volver trasquilado.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
No es posible defenderse del aburrimiento
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Cuerpo sano, mente sana.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
El mundo es de la gente activa
Cada mozo lancee su toro.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Tres españoles, cuatro opiniones.
No hay como la casa de uno
Hablando la gente se entiende.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Con quien tengas trato no tengas contrato.