Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
En la variedad está el gusto.
Mientras dura, vida y dulzura.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Cuando el ojo no está bloqueado ve al ojo;cuando la mente no está bloqueada,el resultado es la sabiduría;cuando el espíritu no está bloqueado, el resultado es el amor.
Rey nuevo, ley nueva.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Quien no se arriesga no cruza el río
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
El que nada no se ahoga.
Cada cual mire por su cuchar.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
El ocio es el padre de todos los vicios.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
A barriga llena, corazón contento.
La alegría en el alma sana se cría.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
No ser escaparate de nadie.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Buena es la linde entre hermanos.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Hacer callar es saber mandar.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
El oro luce, y la virtud reluce.
La confianza mata al hombre.
Para presumir hay que sufrir.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.