Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
Freídle un huevo, que dos merece.
La mentira busca el rincón.
Primero la obligación y luego la devoción.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Lo mejor de la vida es la vida misma. Asegúrate de que disfrutas cada momento y dejas un buen nombre tras de ti. No hay nada mejor que estar vivo y contento.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
El que nada duda, nada sabe.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
La curiosidad anda en busca de novedad.
El que camina, no estorba.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
pajero como tenedor de oveja.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Hazte responsable de tus actos.
Mojarse el potito.
A cada rey su trono.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Bailar la trabajosa.
Entre más apuro menos prisa.
Al hombre valiente, espada corta.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
La fortuna a los audaces ayuda.
La caza y los negocios quieren porfía.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Junio brillante, año abundante.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Cada pez en su agua.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Honra sin provecho la digo pecho.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Lo que sea de la mar, todo es azar.