Buena, por ventura; mala, por natura.
Buena muerte es buena suerte.
Más vale algo que nada.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Cada pájaro lance su canto.
Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
La justicia no corre, pero atrapa.
Pobreza no es vileza.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
La vida es un juego.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Quien no arrisca, no aprisca.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
No hay otra felicidad que la paz interior.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Antes que el deber está el beber.
Siempre habla quien menos puede.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Andar y callar, eso es negociar.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
De donde no hay no se puede sacar.
Hecha la ley, hecha la trampa.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Hacer de un camino, dos mandados.
El que no arriesga no gana.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Oir a todos, creer a pocos.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Por fornicar y andar desnudo no matan a ninguno.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
La democracia también genera hombres deshonestos
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
A quien dan, no escoge.
Faldas largas, algo ocultan.