La verguenza es último que se piedre.
La condición hace al ladrón.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Más vale que sobre que no que falte.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Para adquirir el derecho a desnudar a las mujeres, hay que empezar por pagarles los vestidos.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
La lealtad se paga.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
El hablar es plata y el callar es oro.
Contra gustos no hay nada escrito.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Mal de locura, solo la muerte cura.
La contradicción es la sal del pensamiento
Querer sanar es media salud.
Las palabras no cuestan plata.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
El dinero hace al hombre entero.
La esperanza mantiene.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Bien gobernar y no mucho bailar.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
La ira es locura el tiempo que dura.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Es mejor deber dinero y no favores.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.